Efectivamente, por fin, después de tantos meses oyendo hablar de ella, los jóvenes católicos han llegado, y lo han hecho pisando fuerte.
Paralelamente a la JMJ, se convocaron, dentro de la legalidad (por mucho que le pese a muchos) manifestaciones a favor de la aconfesionalidad total del Estado, en contra del Papa y de una Iglesia cada vez más corrupta.
Y la manifestación, ¿de dónde salía? ¿No nos decían constantemente que la JMJ se había hecho con financiación privada? Eso nos decían, pero como siempre pasa, del dicho al hecho hay un trecho: descuentos en el metro, descuentos en cultura (museos), comidas en pleno centro a precios irrisorios, servicios de limpieza y seguridad, propaganda religiosa en fachadas de edificios pertenecientes a un Estado “aconfesional”… todo eso que, por supuesto, sale gratis todos los días para todo el mundo y para toda asociación, ONG o religión que quiera hacer una concentración…
Luego están los desinformadores, aquellos medios de comunicación que, además de decir que no ha habido gasto público, no cesan de comparar las manifestaciones de los últimos meses con los jóvenes católicos que han invadido Madrid estos días. ¿Queréis comparar?, pues comparemos.
Se decía de los manifestantes que eran unos desgreñados sucios que solo tomaban las plazas para ensuciarlas y que se bañaban medio desnudos en las fuentes públicas. Y querían comparar eso con los jóvenes católicos.
Plaza de España, Madrid, después de la hora de comer. Jóvenes franceses asistentes a la Jornada Mundial de la Juventud (confirmado por el merchandising que portaban), bañándose en ropa interior en la fuente. ¿Alguna diferencia con los manifestantes?
Diversas plazas de Madrid. Aparecen por los suelos botellas de alcohol además de basura varia. Podría ser de cualquier persona… pero viene acompañada por banderitas de la Jornada Mundial de la Juventud. ¿Alguna diferencia con los manifestantes? Es más, los manifestantes tenían comisiones de limpieza trabajando a diario en las plazas donde se manifestaban. La JMJ las tendrá probablemente en las zonas comunes; pero se les olvidó incluir bolsas de basura en el merchandising para evitar la suciedad en las zonas que no limpiaban.
Y volvemos a la manifestación pidiendo una aconfesionalidad total del Estado. Cabe destacar, cosa que han destacado muy pocos medios de comunicación, que la manifestación NO solo estaba convocada por asociaciones laicas; sino por asociaciones cristianas que se sienten desencantadas con esta Iglesia.
La manifestación, a pesar de que no necesita comunicación previa a las autoridades como bien nos dice el artículo 21 de la Constitución Española (norma superior legalmente a todas las demás):
1. Se reconoce el derecho de reunión pacifica y sin armas. El ejercicio de este derecho no necesitará autorización previa.
2. En los casos de reuniones en lugares de tránsito público y manifestaciones se dará comunicación previa a la autoridad, que sólo podrá prohibirlas cuando existan razones fundadas de alteración del orden público, con peligro para personas o bienes
Solo podrá prohibirlas cuando existan razones FUNDADAS de alteración del orden público. Bueno, si nos ponemos tiquismiquis, todas las manifestaciones pueden acabar alterando el orden público. Necesariamente tienes que cortar algunas calles al tráfico, y eso ya altera el orden público. Por lo tanto las razones deben de ser bastante fundadas como para poder prohibirlas. Como no había razones fundadas, pues la manifestación no ha sido prohibida.
Aun así, prácticamente desde la salida de la manifestación, miembros de la Jornada Mundial de la Juventud (confirmado de nuevo gracias al merchandising) han ido constantemente al lado de los manifestantes increpándolos e insultándolos: provocándolos; sin que la policía hiciera nada para impedirlo.
Nos decían que los manifestantes eran peligrosos, que podía haber enfrentamientos, pero resulta que han sido algunos de los jóvenes católicos los que han ido provocando esos enfrentamientos, que al final por supuesto ha habido. Y aquí entran en juego otra vez los medios desinformadores; como el periódico El Mundo, que en su portada nos dice que ha habido agresiones contra peregrinos mientras que la policía no hacía nada. Por su puesto, El Mundo obvia el hecho de que esos peregrinos han ido provocando a los manifestantes durante todo el recorrido. Ese detalle se les olvidó mencionarlo.
Por supuesto, los manifestantes, cuando sufren una provocación constante, han terminado saltando y ha habido enfrentamientos físicos; en los que, por mucho que nos digan que la policía no ha actuado, sí que ha actuado (y hay videos y fotos de esa actuación). Y ha actuado, como siempre, en base a palos; muchos de ellos justificados, se reconoce; pero otros muchos absolutamente injustificados y como viene siendo habitual, haciendo un abuso verbal de su autoridad para intimidar.
Curioso también es el hecho de que no hay noticias de ninguna detención previa a la JMJ de nadie que haya intentado sabotearlas. En cambio, hace dos días se produjo una detención de una persona de nacionalidad brasileña que preparaba sabotear las manifestaciones. Esa persona era voluntaria en la Jornada Mundial de la Juventud. Esa noticia también la han obviado los de El Mundo y similares.
Algunos participantes de la Jornada Mundial de la Juventud, que por supuesto permanecen en el anonimato, han coincidido con manifestantes en que, desde un ámbito superior, se ha instado a provocar a los manifestantes pacíficos para convertir la manifestación en violenta y así poder atacarla desde los medios de comunicación afines y desde la opinión pública.
Así mismo, algunos participantes de las propias Jornadas, han confirmado que saben que muchos de los asistentes a la JMJ no han ido con la intención de asistir a una concentración católica, sino aprovechando la oportunidad que se les brindaba de asistir a unas vacaciones muy baratas.
Pero, como viene siendo habitual, los medios afines y ocultan la información para manipular a la opinión pública, y así seguir manteniendo activo un sistema corrupto.
No entraré en el juego de las generalizaciones. Hay mucha gente honrada que ha asistido y asistirá a la Jornada Mundial de la Juventud; tienen todo el derecho a asistir igualmente que la Iglesia Católica tiene todo el derecho a organizar unas jornadas católicas.
Pero lo que no es entendible es que, si ya reciben un dinero en base al IRPF ¿Por qué no pagan todos los gastos, directos e indirectos, con ese dinero además de las donaciones privadas? ¿Por qué un Estado aconfesional subvenciona a una religión mientras que no lo hace con las demás? ¿Por qué se sigue insistiendo en que no ha habido gasto público? ¿Por qué se provoca a manifestante pacíficos? ¿Acaso no tienen derecho a manifestarse solo porque piensan lo contrario? ¿Por qué han organizado las Jornadas de manera que asista más gente al ofrecerlas como paquetes vacacionales y luego se utilizan los datos como justificante cuando mucha gente no ha acudido por las razones por las que se han convocado?
Muchas son las preguntas. Pero respuestas hay pocas…