domingo 13 de septiembre de 2009

"Cuando un estado se vuelve ateo, es capaz de cometer las peores injusticias y las más bajas aberraciones"

Esa frase a sido dicha por nada más y nada menos que un Obispo; más concretamente el Obispo de Costa Rica José Francisco Ulloa. Una autoridad historica oiga.

En las declaraciones recogidas en la web católica aciprensa, el obispo alude a los intentos de 13 legisladores de diferentes partidos (Liberación Nacional, Acción Ciudadana, Unidad Social Cristiana, Frente Amplio y Movimiento Libertario), entre los que se incluyen partidos claramente religiosos, de reformar los artículos 75 y 194 de la Constitución de Costa Rica.

Ante esto, el señor Ulloa opina que "la Iglesia "no va a callar" y no va a dejar de cumplir su misión en defensa, entre otras cosas, de la vida y la familia."

Para empezar, cabe recordarle al señor Ulloa cuál es la misión de su Iglesia, la cual él debería conocer mejor que nadie. Y es que la misión de la Iglesia Católica es ser representante de Dios para el resto de las personas que sean católicas. Por supuesto en esa definición no se incluyen a personas no católicas. Y ahora yo me pregunto.... ¿para cumplir esa misión es necesario que Dios, una entidad superior, aparezca en las leyes humanas? Pues resulta que no, pero claro, el hecho de no aparecer quitaría poder a la Iglesia dentro de la sociedad, poder terrenal, que no espiritual; lo que nos hace pensar que Monseñor Ulloa está más preocupado por el poder terrenal que por el espiritual. Curioso, ¿no?

Ulloa continúa con "existen grupos e ideologías que pretenden debilitar y hasta eliminar la misión que Jesucristo le encomendó a su Iglesia. Como si la Iglesia comunidad de Jesús, dependiera de caprichos humanos o de un artículo de una constitución política". "La Iglesia es divina y nadie la puede destruir".

Pero vamos a ver, se contradice usted Monseñor Ulloa, como puede estar en contra de eliminar las referencias a la religión de la Constitución y luego decir "como si la Iglesia dependiera de un artículo de una constitución política". Si tan poco le interesa susodicha Constitución ¿a qué viene el berrinche entonces?.

"La Iglesia es divina y nadie la puede destruir". Si buscamos la definición de divino según la RAE, nos dice "Pertenciente o relativo a Dios". De lo poco que yo sabía de la historia pensaba que las religiones (todas las religiones) las creaba el ser humano, por tanto yo creo que de divina nada. Y en lo de que nadie la puede destruir...... solo hay que hechar un vistazo a la historia para ver cómo las religiones se destruyen, no por acciones contrarias, sino por su propio peso.

Las siguientes declaraciones recogidas hacen alusión a que la Iglesia va a seguir defendiendo lo que defiende (muchas veces indefendible). Aclarar al señor Ulloa que nadie le está pidiendo que deje de hacerlo. La Iglesia es la Iglesia y por suerte o por desgracia siempre se ha creido poseedora de todas las verdades, no solamente de la divina, de manera que, a pesar de que debería ceñirse al ámbito espiritual, la Iglesia siempre sabe las verdades absolutas sobre ciencia, política, sexualidad e incluso arte. Debe de ser que al ser "divinos" su cabeza se llena por arte de magia de conocimientos sobre todos los ámbitos.
El hecho de modificar un artículo de una Constitución no implica que la Iglesia vaya a dejar de creerse en posesión de todas esas verdades.

Lo gracioso del asunto viene cuando Ulloa alude a la historia: "cuando el ser humano niega a Dios, se deshumaniza y pierde su dignidad. Cuando un estado se vuelve ateo, es capaz de cometer las peores injusticias y las más bajas aberraciones. De esto es testigo la historia".

Parafraseando al periodista español Iñaki Gabilondo: es tan sumamente fácil cargarse ese argumento que da pereza. ¿Cómo puede ser que un representante de esa religión que apoyaba el fascismo, de esa religión que provocó cruzadas y guerras santas, esa religión que mató a millones de personas por la Inquisición, cómo puede ser que hable de cometer injusticias y aberraciones?. Y es que de todo lo que he dicho es testigo la historia.

Yo niego a Dios y tengo mi humanidad y mi dignidad intacta; en cambio hay muchisimas personas que siguen a Dios pero en cambio cometen atrocidades constantemente y además se escudan precisamente en Dios, cuándo éste supuestamente es un símbolo de amor y bondad. Hay que tener muy poca vergüenza para hacer esas acusaciones desde una asociación religiosa que ha cometido más atrocidades que cualquier dirigente político.

Ulloa cierra con un "Gritemos con fuerza y sin miedo contra estas políticas, antihumanas, anticristianas y ateas, que algunos nos quieren imponer".
Curioso, que monseñor Ulloa no quiera que le impongan cosas cuando por el hecho de tener la Religión Católica en la Constitución se está dando preferencia a esa religión sobre las demás alternativas.
Y curioso es que monseñor Ulloa hable de antihumanidad con todo lo que su Iglesia arrastra a sus espaldas.

1 comentarios:

  1. pues lo que dicen siempre....."esque somos humanos, y no somos eprfectos, oigan"

    ¿es eso un argumento? ¿qué clase de mierda escupe siempre esa clase de personas, que hacen de una creencia un modo de vida a expensas del parasitismo de los pueblos?

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